Los gatos son capaces de reconocer la voz de sus dueños, aunque no hagan caso.






Seguramente la mayoría ya lo podíamos intuir, pero una investigación reciente ha demostrado que los gatos domésticos son capaces de reconocer la voz de sus dueños, aunque no siempre les parezca suficiente como para reaccionar ante ello.

Unos investigadores japoneses han llegado a esta conclusión después de llevar a cabo un experimento con una veintena de gatos domésticos. A estos animales les ponían grabaciones de sus dueños llamándolos, además de otras tres grabaciones de otros tantos extraños llamándolos usando las mismas palabras. Cuantificaron las reacciones de los felinos teniendo en cuenta las veces que éstos movían la cabeza, cola, patas u oreja, o bien maullaban o dilataban sus pupilas. Aunque los gatos respondían de forma diferente cuando eran sus dueños los que les llamaban, respondían a la voz humana no con un comportamiento comunicativo (vocalización y movimiento de la cola, como haría un perro), sino con un comportamiento de orientación (movimiento de las orejas y la cabeza).

Los autores del trabajo explican este comportamiento teniendo en cuenta la historia de la evolución de los gatos desde su domesticación. Con el desarrollo de la agricultura en las sociedades humanas, los gatos pasaron a ser de gran ayuda para depredar sobre los roedores que eran atraídos por los almacenes de grano, y se fueron domesticando ellos mismos. Es decir, al contrario que los perros, los gatos no han sido domesticados para obedecer a los hombres.

El artículo ha  sido publicado en Animal Cognition: