Cambios en la flora intestinal ayudan a perder peso







Según el trabajo publicado en Science Translational Medicine, el “transplante” de bacterias ofrece algunos de los beneficios de la cirugía de bypass gástrico, pero sin sufrir la cirugía. 

Las personas obesas que consideran la cirugía de bypass gástrico para disminuir sus masa corporal, algún día podrán tener otra opción, según apuntan los resultados obtenidos en ratones. 

Tras la ingestión de nuevas de las bacterias intestinales, los ratones estudiados, sufrieron una pérdida de peso. Además, según el trabajo, tras una cirugía de bypass gástrico, el cambio en las cantidades de diversas especies de microbios en el intestino, también contribuye a la pérdida de peso. 

Tras un bypass gástrico, se reducen la sensación de hambre, el individuo se sacia con menos ingesta de alimentos y queman más calorías en reposo. Pudiendo, en algunos casos, perder hasta 75% de su exceso de grasa. 

La composición bacteriana intestinal en ratones obesos y ratones delgados es diferente. La transferencia de bacterias intestinales de ratones con sobrepeso a ratones delgados promueve un aumento de peso en estos últimos. 

Lee Kaplan y su grupo (Instituto de Obesidad, Metabolismo y Nutrición del Hospital General de Massachusetts, Boston), realizaron un interesante experimento para estudiar estos cambios en la microbiota intestinal. Sometieron a bypass gástrico a una docena de ratones obesos. Como se esperaba, los ratones perdieron alrededor del 29% de su peso corporal, a pesar de una dieta alta en grasas. Esto, también generó una modificación en las bacterias intestinales. Luego, los investigadores tomaron muestras de heces de los ratones que habían sido operados, y “transplantaron” estas bacterias a los intestinos de ratones criados sin ningún tipo de flora intestinal. Estos ratones, que no eran obesos, perdieron un 5% de su peso sin ningún cambio en su dieta. 

Estos resultados son prometedores para el tratamiento de la obesidad, pero todavía hay obstáculos que superar. Según señala Kaplan, si las condiciones ambientales de la aparato digestivo no cambian (por ejemplo en este caso promovidas por la cirugía), la microbiota original se volvería a establecer. Kaplan dice que los próximos pasos en su investigación se dedicarán a aislar los cuatro tipos de bacterias que están en juego, e introducirlos en ratones o personas. Los tratamientos con determinados antibióticos pueden ayudar a que las nuevas bacterias se asienten, desplazando a las que están actualmente en el intestino de las personas obesas. 


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