Cultivos modificados genéticamente.







Detección de cultivos modificados genéticamente (GM).


El desarrollo y comercialización de cultivos modificados genéticamente (GM) ha aumentado dramáticamente en los últimos años, debido a que su uso permite favorecer la resistencia frente a insectos y herbicidas, aumentar la tolerancia al estrés abiótico, o mejorar la calidad nutritiva. Estos beneficios potenciales no están exentos de un cierto riesgo medioambiental asociado a su uso, y que debe ser correctamente evaluado. Otro problema añadido es la posible presencia de mezclas accidentales de semillas GM en lotes de semillas libres de GM, hecho que afecta de manera considerable el mercado global de semillas.

Por estas razones se hace necesario el desarrollo y validación de métodos capaces de detectar la presencia de semillas GM de una forma fiable, eficaz y económica, y no solo eso, sino también su identificación y cuantificación, fundamentalmente en lotes libres de GM. 

En principio existen dos tipos diferentes de analitos diana que pueden ser utilizados para el diseño de estos test de presencia de GMO (Genetically Modified Organism): 

a) el ADN transgénico que ha sido insertado, mediante técnicas biotecnológicas, en el genoma de una planta natural, o 
b) la proteína expresada por ese ADN transgénico

Las técnicas basadas en la detección del ADN son las de elección por muchas causas, siendo probablemente la más importante su estabilidad, incluso en productos alimentarios procesados.
La técnica de la PCR (reacción en cadena de la polimerasa) es la herramienta más utilizada para la detección y cuantificación de presencia de cultivos modificados genéticamente en alimentos y raciones para el ganado. El factor clave que determina la especificidad de la PCR es la elección del fragmento o secuencia de ADN diana en el genoma de la planta GM sobre el que va dirigido el protocolo que empleemos. De esta manera se pueden distinguir al menos tres categorías, de menor a mayor especificidad

-          Element-specific methods: estos métodos van dirigidos a la detección de secuencias que son comunes en muchas construcciones de transgénesis, y que por lo tanto están presentes en muchos GMO, como es el caso del promotor del virus del mosaico 35S de coliflor, o el terminador nopaline sinthase.

-          Construct-specific methods: estos métodos van dirigidos a la detección de una secuencia que incluye la unión entre dos elementos adyacentes en una construcción transgénica.

-          Event-specific methods: en este caso la diana del método abarca una secuencia única situada en la unión entre el genoma de la planta y el ADN recombinante de la construcción transgénica. Es el más específico de los tres métodos, y junto con los construct-specific methods, es el de elección para llevar a cabo cuantificaciones.

En la Unión Europea, los productos que contienen organismos modificados genéticamente o derivados de éstos, deben ser etiquetados como tales. La única excepción se da cuando su presencia es accidental o inevitable. En este último caso, se permite que el nivel llegue hasta el 0,9 % por ingrediente, de tal forma que si el nivel excede el permitido, el producto debe ser etiquetado como producto con GMO. La ley obliga a que los productores de estos GMO aporten un método Event-specific para su detección, lo que quiere decir que todos los productos que contienen GMO pueden ser diagnosticados utilizando un protocolo específico y publicado.

Cuando el interés radica en realizar un estudio para la detección de GMO en general (no de un material concreto), los métodos de elección son los basados en la identificación de elementos comunes a muchas construcciones transgénicas para aumentar el espectro de detección. Aunque la completa seguridad de detección de GMO sólo se obtendría utilizando todos los métodos event-specific; combinando la detección simultánea de varios elementos comunes (element-specific), se puede conseguir una probabilidad alta de detección de GMO y a la vez baja de obtener falsos negativos. Además el uso de métodos event-specific es muy caro, con lo que la técnica de elección para hacer un barrido general es la detección simultánea y combinada de varios elementos comunes.