Brazo robótico controlado con pensamientos







En este video emitido el pasado diciembre por The Lancet TV se muestra como un brazo robótico realiza una serie de pruebas. 

Lo más llamativo del caso es que quien lo dirige es una mujer de 53 años, Jan Scheuermann, paralizada desde el cuello hacia abajo por una afección neurodegenerativa genética. Ha aprendido a manipular un brazo robótico con sus pensamientos, según confirmaban los investigadores responsables del trabajo a The Lancet. 

Los cirujanos han implantado dos rejillas de 4x4 milímetros de finos electrodos en el cerebro de la paciente. Estos electrodos son capaces de captar señales de las regiones involucradas en la planificación de movimientos de la mano y el brazo. Una computadora traduce las señales en órdenes para mover el brazo robótico, que tiene casi las mismas capacidades de movimiento como una extremidad real.

A principios del 2012, otro equipo de investigación informó que dos pacientes tetrapléjicos había aprendido a agarrar y manipular objetos mediante una interfaz cerebro-máquina (BMI), que es como a menudo se denominan estas sofisticadas prótesis. Este nuevo estudio mejora el trabajo anterior, y demuestra que, tras el aprendizaje y práctica del paciente, los movimientos pueden ser cada vez más fluidos y naturales.