Contaminación lumínica





Contaminación lumínica urbana

Un grupo de investigación de Alemania ha estudiado los efectos de la contaminación lumínica urbana. Entre los resultados de este trabajo (que será publicado proximamente en Journal of Geophysical Research) se presenta como la contaminación lumínica altera las conductas de los animales nocturnos que dependen de la 'brújula' que supone un patrón de luz polarizada. La difuminación de esta brújula celeste podría mermar la aptitud evolutiva de distintos animales nocturnos como arañas, polillas, escarabajos y grillos, lo que podría llevar a desequilibrar las redes tróficas y afectar a ecosistemas completos.

Para realizar este estudio, los autores utilizaron una cámara digital con un filtro polarizador lineal capaz de medir la polarización de la luz del cielo. Según explica el Dr. C. Kyba (Instituto de Ciencias del Espacio de la Universidad Libre), la visibilidad de la brújula celeste depende del grado de polarización de la luz procedente del cielo, así, en una zona no contaminada, de aire limpio, el grado de polarización de la luz del cielo oscila entre un 70 % y un 80 %, mientras que, en Berlín, por ejemplo, se ve reducida a un 55 %. Los autores también observaron, que en el interior de la ciudad la contaminación lumínica se reducía hasta un 11 %.


Según recuerda el Dr. Kyba, la mayor parte del brillo de las ciudades proyectado en un radio amplio está generado por luces que no apuntan al suelo, por lo que el uso de farolas que dirigen un 0 % de su luz hacia arriba ayudaría enormemente a contrarrestar este efecto. Para ello recomienda ponerse en contacto con la Asociación Internacional para el Cielo Oscuro (IDA).