Alzheimer






El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que, a grandes rasgos, se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Una de sus principales características es la pérdida progresiva de la memoria y otras capacidades mentales, a medida que diferentes zonas del cerebro se atrofian. Una vez diagnosticada, esta enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10 años después del diagnóstico, aunque esto puede variar en función de la severidad de la enfermedad al momento del diagnóstico.

Según nuevos trabajos de investigación, para los científicos esta enfermedad cada vez tiene más similitudes con la enfermedad de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

Los investigadores Claudio Soto, (Universidad de Texas, Estados Unidos) y Joaquín Castilla (CIC bioGUNE, España) han estudiado la enfermedad de Alzheimer en profundidad.

En su trabajo, publicado en Molecular Psychiatry explican que, la inoculación de extractos de cerebros de pacientes de Alzheimer en el cerebro de ratones produce la formación de depósitos de la proteína beta-amiloide (una proteína mal plegada) que caracterizan la a esta enfermedad. La acumulación de estas placas amiloides aumentó progresivamente con el tiempo tras la inoculación observándose lesiones características incluso en áreas cerebrales muy alejadas del punto de inyección. Los autores del artículo señalan que "algunas de las anomalías cerebrales asociadas con la enfermedad de Alzheimer pueden ser inducidas por un mecanismo de transmisión similar al que ocurre en las enfermedades espongiformes transmisibles también llamadas enfermedades priónicas".

Según aclara J. Castilla, "la diferencia principal entre las enfermedades priónicas y la enfermedad de Alzheimer es que en las primeras el proceso de acumulación de priones en el cerebro del individuo infectado causa irremediablemente su muerte, mientras que la acumulación del péptido amiloidogénico de las placas de Alzheimer no la causa". De este modo, los investigadores del área de las enfermedades neurodegenerativas, se plantean si otras enfermedades como Huntington, Parkinson o la esclerosis lateral amiotrófica, puedan tener el mismo origen.