Tuberculosis






La tuberculosis es una infección contagiosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, afecta principalmente a los pulmones, aunque puede propagarse a otros sistemas como el linfático, circulatorio, genitourinario, gastrointestinal, sistema nervioso, huesos, articulaciones e incluso la piel.

Entre los síntomas más habituales de esta enfermedad destacan: tos, a veces con sangre, fiebre, sudoración nocturna, mareos y escalofríos. Esta enfermedad es transmitida por el aire.

La Organización Mundial de la Salud alerta de un auge de las variantes de tuberculosis multiresistente (MDR-TB) y de la extremadamente resistente (XDR-TB), la más peligrosa. Estas cepas de Mycobacterium son resistentes a la mayoría de los fármacos que existen actualmente. La OMS calcula que en la zona europea en 2009 se dieron un 20% de los casos mundiales, afectando a 81.000 personas (donde los más afectados son China e India). El aumento de las variantes resistentes de la tuberculosis es debido a no realizar un tratamiento adecuado de la enfermedad, habitualmente por no completar el tiempo de medicación indicado (de 6 a 18 meses).

Estos datos han alarmado a la OMS, lo que ha llevado a crear un plan específico para lograr disminuir el número de afectaqdos. El objetivo es salvar 120.000 vidas entre 2011 y 2015. Se calcula que actualmente solo el 34% de los afectados es identificado y el tratamiento llega únicamente a al 62% de los detectados.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica afirma que en España la tasa de tuberculosis es relativamente alta (17 por cada 100.000 habitantes), pero los casos de las variedades resistentes es muy baja.