Conservación de alimentos






Recubrimientos comestibles para la conservación de alimentos

Las técnicas para la conservación de los alimentos han evolucionado junto con nuestra especie, los antiguos egipcios ya recurrían a la salazón para conservar y almacenar la carne durante más tiempo.

En la actualidad, los recubrimientos comestibles son la última generación en lo que a conservantes de alimentos se refiere. El centro tecnológico ainia ha logrado alargar la vida útil de alimentos cortados, preparados y listos para el consumo: hasta 13 días en manzanas y hasta 9 días en patatas, gracias a los recubrimientos comestibles con antioxidantes.

Este recubrimiento comestible mantiene las propiedades nutricionales y organolépticas del producto, al mismo tiempo que evitan su degradación. Esta técnica consiste en la aplicación de una película de compuestos sobre el alimento, formado así una barrera semipermeable entre el producto y la atmósfera. Los compuestos utilizados para crear estas películas son lípidos, proteínas y polisacáridos, aunque también se está trabajando para incorporar otros aditivos como componentes antimicrobianos, sales minerales, conservantes... para reducir el crecimiento microbiano o añadir nuevos sabores y aromas al alimento.