Vertical Farming





Se espera que en 2050 haya más de 9 mil millones de habitantes en el planeta, aproximadamente más de 3 mil millones de habitantes de los que actualmente poblamos el mundo. En la actualidad, el 80% de los terrenos cultivables del planeta está siendo utilizado, y para poder responder a la demanda de alimento en los próximos 40 años se necesitaría un territorio equivalente a la extensión de Brasil (unos 8.5 millones de km2).

Parece que pocos argumentos más son necesarios para que el concepto de vertical farming (agricultura vertical), ideado y difundido por el profesor Dickson Despommier de la Universidad de Columbia, se aleje de la utopía para presentarse como una solución práctica ante el desabastecimiento previsto.

Más concretamente, la vertical farming consiste en la generación de espacios que pueden ser perfectamente integrados en las ciudades y están diseñados para la producción de cultivos y pequeños animales, de forma eficiente, tanto energética como ecológicamente. Estas granjas verticales son sostenibles y contemplan además la reutilización de los residuos generados para la obtención de bioenergía.

Además de un incremento en la producción, comparado con los cultivos tradicionales, otras de las ventajas asociadas a estos proyectos son:

-la reducción de coste y emisión de gases con efecto invernadero ya que los cultivos están en la ciudad donde van a consumirse,
-una previsión de la producción ya que es independiente de las condiciones ambientales,
-ahorro de superficie y mayor aprovechamiento del suelo, entre los proyectos barajados también se presentan los edificios subterráneos como factibles para desarrollar este tipo de agricultura.
-reducción del uso de pesticidas y fertilizantes, ya que puede calcularse de manera más precisa la cantidad necesaria a administrar en el cultivo.

Aquí podéis acceder a dos de los proyectos que actualmente están en funcionamiento,

PlantLab (Holanda)
Nuvege (Japón)