Cero absoluto










La temperatura teórica más baja se ha denominado cero absoluto, y corresponde al nivel de energía más bajo posible, por lo que las partículas, carecen de movimiento (a esta temperatura, los átomos de los materiales que están en continuo movimiento debido a la oscilación térmica, dejan de vibrar). Sin embargo, según la mecánica cuántica, a la temperatura de cero absoluto aún debe existir una energía residual.

El cero absoluto corresponde a 0°Kelvin y, aproximadamente, a −273.15°Celsius o −459.67°Fahrenheit.

Para el estudio de las propiedades térmicas, eléctricas y magnéticas de las partículas, se requiere trabajar a temperaturas cercanas al cero absoluto. Hasta ahora, se ha empleado el gas Helio‐3 para alcanzar estas temperaturas, pero es un procedimiento muy costoso.

Según se describe en la revista Angewandte Chemie, un grupo de investigación del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España), ha identificado un nuevo material, el acetato de gadolinio tetrahidrato, que consigue refrigerar a temperaturas cercanas al cero absoluto, a un coste mucho menor que las técnicas actuales, ampliando las perspectivas del campo de la criogenia.

El principio por el que esta molécula actúa como refrigerante, se denomina efecto magnetocalórico, que consiste en que, el acetato de gadolinio tetrahidrato puede enfriarse o calentarse tras aplicar una variación de campo magnético.