Liaoconodon hui, vínculo entre reptiles y mamíferos






El oído en los mamíferos es una “herramienta” sofisticada que permite detectar desde ultrasonidos en especies como perros o murciélagos, hasta infrasonidos, en las ballenas.

Los restos fosilizados de un mamífero primitivo, Liaoconodon hui, hallados en China, han permitido explicar cómo ha evolucionado el oído de los mamíferos. Este mamífero vivió en el Cretácico, hace 120 millones de años, y podría considerarse uno de los eslabones entre reptiles y mamíferos. El buen estado de conservación de este fósil permite estudiar los huesos vinculados con la audición en su ubicación original.

Los huesos que constituyen el oído, martillo, estribo y yunque proceden de la mandíbula inferior, de donde se desprendieron, aunque mantienen su unión con esta por un cartílago osificado. Con el hallazgo de este fósil, se culmina una búsqueda de décadas, donde los expertos esperaban encontrar una evidencia paleontológica clara que mostrase la relación entre la mandíbula inferior y el oído.