Inmunohistoquímica.






Las técnicas basadas en la inmunohistoquímica se han utilizado desde los años 40. Fue en 1941 cuando Coons y colaboradores publicaron por primera vez la detección de antígenos utilizando un protocolo de fluorescencia directa.

La inmunohistoquímica permite ver la distribución de antígenos específicos en un tejido. Este proceso localiza la proteína de interés mediante el uso de un anticuerpo mono- o policlonal específico frente a la proteína que queremos estudiar.

En la web de Abcam puedes encontrar numerosos protocolos para trabajar con esta y otras técnicas, así como consejos para solucionar alguno de los problemas que puedas encontrarte al hacer la tinción.

Figura. Células teñidas por inmunofluorescencia. En rojo (fluorocromo Cy3) aparece el marcador de superficie SSEA1. En azul (DAPI) un marcador fluorescente específico del ADN.

Referencia:
Coons AH, Creech HJ, Jones RN (1941) Immunological properties of an antibody containing a fluorescent group. Proc Soc Exp Biol Med 47:200–202.