Vasos sanguíneos artificiales






Esta semana se ha publicado en Science Translational Medicine un gran avance en la ingeniería de tejidos, venas y arterias diseñadas para poder implantarse en cualquier individuo y, además, pueden almacenarse hasta el momento que sean necearias.

Hasta ahora, los trabajos realizados habían permitido obtener vasos sanguíneos originados con células del futuro receptor, para poder evitar así los problemas de rechazo a la hora de implantar el tejido vascular.

Las principales características que hacen de este tejido bioartificial un hito en la ingeniería tisular, podrían resumirse en:
  • la reducción de tiempo de formación de este tejido,
  • prolongar la vida de estos tejidos, logrando así su almacenamiento y disponibilidad en el momento que sea requerido,
  • evitar el rechazo a la hora de ser injertado, disponibles para múltiples receptores.

Para "fabricar" estos vasos, se utilizaron células de músculo liso, que fueron cultivadas sobre una esctructura de forma tubular conformada por un polímero biodegradable. Esta estructura se fue recubriendo de colágenos y otras moléculas, que, mantuvieron sus características de elasticidad y resistencia, aún cuando el polímero biodegradable había desaparecido.

Para eliminar los restos de las células originales (células de músculo liso que podrían causar una respuesta inmune en el individuo receptor del injerto) que formaron este recubrimiento, los vasos se trataron con un detergente que eliminó los restos celulares y que permite conservar las cualidades de estos vasos bioartificiales.