Diferencias entre embriones producidos in vitro e in vivo





Los sistemas de producción in vitro dan lugar a embriones con características morfológicas y metabólicas diferentes a los que se obtienen in vivo.

Los embriones obtenidos in vivo tienen en fase de una célula un espacio perivitelino bien apreciable morfológicamente; en el estadio de 8 células, los blastómeros son de forma y tamaño regulares; la compactación de la mórula ocurre de forma sincrónica y las células de la masa celular interna de los blastocistos están bien definidas. Por el contrario, los zigotos producidos in vitro presentan un espacio perivitelino limitado y los blastómeros en fase de 8 células son poco regulares.

La compactación de la mórula es poco perceptible en los embriones producidos in vitro (EPIV) y las células de los blastocistos se muestran oscuras y difuminadas (Holm y Callesen, 1998).

Otra característica de los EPIV es que su zona pelúcida, aunque de mayor resistencia a la eclosión, resiste menos tiempo la digestión por la enzima pronasa, que la de los embriones obtenidos in vivo (Leibo y Loskutoff, 1993).


Figura. Blastocisto bovino de día 8 producido in vitro. En la imagen se aprecia la rotura de la zona pelúcida, inicio de la eclosión del blastocisto.


Si quieres completar esta información, puedes dirigirte a las siguientes referencias:

Holm P, Callesen H. (1998) In vivo versus in vitro produced bovine ova: similarities and differences relevant for practical application. Reproduction Nutrition and Development; 38 (6): 579-594.

Leibo SP, Loskutoff NM. (1993) Cryobiology of in vitro derived bovine embryos. Theriogenology; 40: 81-94.